Cafeteras Italianas

¿Qué mejor manera de empezar la mañana que con un buen café y sobre todo si se prepara desde una súper cafetera?

Te invitamos a que le des un ojo a nuestra sección para que selecciones la cafetera de tu preferencia!

Si buscas una cafetera de uso diario que dure por años, llegaste al lugar indicado. Las cafeteras italianas son de los primeros modelos inventados en el mundo. Su diseño y funcionamiento es simple y suelen ser bastante robustas, económicas y duraderas.

FUNCIONAMIENTO

Normalmente los sistemas de las cafeteras consisten en correr agua caliente a través de café. Las cafeteras italianas, en cambio, hacen pasar el vapor de agua a través del café molido lo cual extrae el aceite de café de forma más eficiente que los sistemas de goteo, lo que significa un café más concentrado. Están hechas para usarse en cocinas de gas, sin embargo, en los últimos años han salido al mercado modelos que incluyen una placa ferromagnética y pueden usarse en cocinas de vitrocerámica de inducción e incluso algunas funcionan con electricidad.

Su sistema a base de vapor hace que valga la pena tener una. Las cafeteras italianas vienen en muchos tamaños, normalmente para 3, 6, 9 o 12 tazas, con lo que se recomienda saber cual es tu consumo diario para hacer la mejor elección.

Popularmente son conocidas como cafeteras grecas y su funcionamiento radica en la interacción de 3 componentes: una cámara de agua, un filtro metálico y un colector de café. El proceso empieza en la cámara de agua que es la parte inferior de la cafetera, donde depositamos el agua y donde por acción de alta temperatura se convierte en vapor. Tiene en la parte cercana al borde superior, una válvula de escape para evitar que haya mucha presión dentro de la cámara de agua. Más arriba está el filtro metálico, que es básicamente una bandeja donde se asienta el café y tiene unos agujeros muy pequeños por donde pasa el vapor de agua, que a su vez sigue subiendo llevandose consigo el aceite de café. El proceso termina en el colector de café, que es la pieza que hace que el diseño de estas cafeteras sea tan ingenioso. Esta última parte es un contenedor que tiene en el centro un conducto que comunica el filtro con el colector, por donde sube el vapor y cuando toca la tapa que está mucho más fría este se condensa y cae a los lados del contenedor. Como el conducto llega casi hasta la tapa, es imposible que el café vuelva a los compartimentos anteriores.

Para la preparación de un buen café en estas excelente cafeteras hay que llenar la cámara de agua, teniendo la precaución de no sobrepasar la válvula de escape que tienen en la parte más alta, puesto que si haces esto lo más probable es que salpique y termines haciendo un desastre en tu cocina. De hecho, la recomendación general para no excederte en la cantidad de agua es que la llenes hasta llegar al borde inferior de la válvula. El siguiente paso es colocar el café molido en el filtro que va entre los otros dos compartimentos, debes procurar no hacer presión, sino que más bien que quede el café bastante suelto para que el vapor pase fácilmente y se lleve consigo la mayor cantidad de aceite de café. Finalmente, espera que caliente suficientemente el agua como para que el vapor cargado llegue al colector superior, allí se condensará y tendrás tu café terminado. Sólo te  faltará mezclar un poco para que la distribución sea homogénea y ¡ya está! Listo para disfrutar tu taza de café expreso.

En el supermercado podrás conseguir el café ya molido y facilitar un poco el proceso. Pero si buscas el mejor sabor, lo más conveniente es que compres los granos enteros y los muelas al momento, esto te garantiza un sabor más concentrado.

¡¡Que disfrutes de tu café!!